VACACIONES

Por fin llegaron, thank God.
¿Qué queréis que os cuente? Jum…Me gustaría tener un blog de esos hiperfamosos con miles de comentarios para que me escribiéseis preguntas o peticiones. He sonado súper egocéntrica, ¡¡puaj!!
Puezzzzz nada.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

Racionaliza un abrazo

Total que estaba yo en la universidad, después de este día tan atareado en dónde no veía la hora de que se acabase, cuando una compi de clase me cuenta entre otras cosas que racionalizar los sentimientos (entiéndase amorosos) es fácil, por lo tanto, se puede.

Atónita le he intentado expresar mi punto de vista. Pero hay personas que cuando defienden algo lo hacen con uñas y dientes y si una (yo) no quiere dar más detalles de los que quiere, tiene que callarse y musitar “sí, ahí tienes razón”.

Ultimamente la gente me habla de la resignación amatoria. Bah, paparruchas. Lo fácil es la resignación, acurrucarse en un lado de la mente y contarte historias imposibles de explicar a un corazón al que lo único que le importa es sentir. Cuéntale tú a un corazón que si ésto es imposible o aquello está perdido. No le hables de eso. Aquí no hay cosas imposibles ni perdidas. Lo que sí hay son oportunidades pasadas o palabras no dichas. Eso ya es otra historia. Si algo no se dice siempre te perseguirá, y las palabras no dichas se harán cada vez más grandes y pesadas hasta que, tú, agotada, las dejes hundirse en tu corazón exhausto y se mezclen con tu sangre para siempre. Ahí más bien tienes un problema. Pero eso de la resignación no cuela. Llámalo “acostumbración mental” tal vez. Quieres hacer que tu mente se acostumbre a pensar en amores imposibles, tan grandes y poderosos que no habrá uno igual. En tanto tu corazón te mira interrogante y sólo siente, siente y padece tu falta de raciocinio, acusándote de sustituir al corazón por la mente que dicen que es la racional y que nunca te ha sabido responder. El corazón en cambio da respuestas claras y concisas, se siente o no se siente, hay o deja de haber. La mente te da excusas pros y contras. El corazón no.

Esta compi en concreto se encuentra en un entramado complicado, pero hay veces en las que me da ciertas respuestas. Ciertas porque es una mente la de mi compi que en algunos aspectos es demasiado complicada. Pero yo escucho, y me escucha, cosa que pocas personas hacen. Hoy día nadie escucha, y nadie se da cuenta de que yo puedo estar a un lado de tu vida dispuesta a escuchar. No soy buena aconsejando, pero ese es otro tema.

Me ha sorpendido esta conversación, a veces encuentras parecidos en quien menos te lo esperas. Tengo suerte en cierto modo de no tener una vida complicada. Hoy, de boca de otra compañera, escuchaba relatos que me dejaban atónita. Doy gracias por ser tan llana y común como mucha gente en este pais.

Pienso demasiado y eso me convierte en una inquieta. Tal vez pesada. Puede ser. Pero veo mi vida como un gran telar en donde al morir no me gustaría ver entramados sin aclarar o problemas que discutir. Ahora tengo tiempo, ahora estoy viviendo. Mañana, quién sabe.

Acabóse

El último día en el trabajo, hoy, en La Salle. Por el amor del Buen Dios Misericordioso, ¡¡¡¡pof fín!!!! Y es que no veía la hora de terminar, de librarme de este trabajo que llevo tanto tiempo hablando de dejar. Un trabajo, ciertamente y en muchos aspectos, demasiado vinculado a la universidad. Ah, cuántas veces he deseado que eso no fuese así, pero una no puede manejar esas cosas. El hecho de sentirme vigilada hasta en el trabajo ya es demasiado. Los que me conocéis sabeis que no soporto que me digan lo que he de hacer y sobre todas las cosas, que alguien o muchos “alguienes” me controlen mañana y tarde. Agotador y asquerosamente fascinante. Fascinante saber que me agobio con tanta facilidad. Pero me gusta separar parcelas, esto era como un todo en bloque, no había línea divisoria. Me ahorro adejtivos.

Hablando con Duke y hablando de los espacios personales hablábamos de lo poco común de mi ser. La cantidad de espacio que necesito y el tiempo que me dedico a mi misma. Obviamente aclarar que no hablo de cuidado físico me resulta absurdo. La gran mayoría de los días salgo de casa sin mirarme. Así que no, no es de esa dedicación de la que hablo sino de algo más allá. Espacio para leer, fundamental. Para escribir no porque dejé de escribir hace ya bastante. Escribir como antes me refiero, que tomaba un cuaderno y me pasaba horas escribiendo. De eso ya no gasto, y ciertamente es porque en muchos sentidos yo misma me he gastado. Qué triste, juas. Varias de mis parejas se quejaban de esto, que si me abstraía demasiado, que no entendían la incompatibilidad de tener espacio personal y compartir mi espacio. Y es algo de Duke, una expareja, dicho sea de paso me recordaba. Me decía que la convivencia conmigo era demasiado complicada, que hacía setir a Duke “casi inferior, como si tú estuvieras en otra escala de valores, como si fueras un ente a parte de esta vida que compartimos los demás, tú siempre encerrada, tú siempre creando e imperturbablemente concentrada para inspirarte”. Sí, lo admito, me puedo pasar varios días encerrada. Raro, lo sé. ¿Quién dijo que la convivencia es fácil?

Ostras, acabo de leer lo que acabo de escribir y se me ha ido la conversación hacia no sabría decir dónde. Perdona, ¿he dicho conversación?

Lo dicho, se me está olvidando escribir, no sé lo que quería deciros y probablemente os he dicho más de lo que debería.

Acabóse, y me pregunto si no es algo más que mi trabajo, jum. Tengo el día retórico hoy.

17/12/09

ZORIONAK NERI

Foto tomada esta tarde con mi Fujifilm táctil, y todavía quedan los regalos de la family :D

ESKERRIK ASKO, BENETAN

Así da gusto dejarlo

Comiendo terminaba de explicar a una Michelle agobiada cómo dar clase a los grupos que yo dejo dada mi marcha. A las 15:55 salía con Michelle a mi lado a dar clase. Hemos atravesado el pasillo, ella algo nerviosa, yo resignada a enseñarle todo lo que sé y a dar clase lo mejor posible.

Hemos entrado y once caras familiares ya me esperaban ansiosas, sentadas y con el cuaderno en la mesa. “Qué maravillosos sois” he pensado para mi cuando los he visto deseando aprender y sobre todo deseando que yo les enseñase.

Durante la clase todo ha ido como siempre, un poco de esto, otro poco de aquello. La clase ha terminado y ahora viene lo bueno.

Michelle se ha levantado con una expresión que no podría calificar me ha dicho varias cosas, importantes para mi:

“Maialen tienes una técnica que me encanta, eres una profesora excelente. Me encanta como explicas las cosas y has hecho que se me pase la hora volando. Eres una verdadera profesora” Le he dado las gracias y añade “Gracias a ti”.

“Wow” me he dicho “qué bien”

Esto me recuerda a lo que me dijo una profa de una uni, María Jesús. “You’re a real teacher, you’re excellent”

Venga chicas, que hoy ya he tenido mi dosis de ego docente, creo que los lectores estarán flipando y preguntándose A) si existe la tal Michelle B) si es posible que dé bien clase.

Bueno, sólo me hacía ilusión compartirlo, nada más :)

Y hace frío.

Y me encanta el frío.

Y me voy contenta.

Anybody find me

“All I need to know, all I wish to know is that I wish you love”

Astrid Benheimmer

El que algo quiere…le cuesta la vida

“La vida cambia, y da giros inesperados”
Si a la gente que me leeis os tuviera en petit comité, puuuuuuaf, os contaría tantas cosas…
He dejado el trabajo por una razón que no os imaginais. Pero había que dar explicaciones y las he dado, claro. A veces tengo miedo de que con esta pausa se me olvide dar clase, perder mi supuesta mano izquierda. En el fondo sé que se me olvidará, que la perderé. ¡Qué vamos a hacer!
Dejo de trabajar, pero empiezo otro proyecto no académico mucho más importante. Por cierto y hablando de proyectos, me llamaron el pasado viernes para confirmar lo de Irlanda, bravo ahí, ¡we!
Proyectos, siempre en mente y nunca completos, hay que ver…

This is it

Como diría aquel. To be continued.

Cansada

Hoy he tenido una pesadilla aterradora. Pesadillas de esas que parece que se han nutrido de todos tus miedos. Pesadilla que me ha aterrado del tal forma, que ahora, siendo casi las 10,30 todavía siento el miedo. El miedo manifestado en tiritonas, escalofríos y piel herizada.

Seguramente esto te parezca normal, una pesadilla. Pero es que normalmente, en mi vida de freak, no tengo pesadilla alguna. Lo que me lleva directamente a confesar que hace algún tiempo que padezco insomnio. Violeta dice que insomnio severo, Ane dice que demasiado severo. Yo les miro y sonrío. No sé cuán severo sea, sólo sé cómo me está afectando.

Jamás había experimentado el deseo de dormir y no poder, jamás. El sueño para mi ha sido lo que menos me ha preocupado en esta vida. Duermo, o mejor, he dormido siempre de manera adecuada. Siempre he cuidado particularmente la cuantía de horas. Mi mínimo siempre han sido 8 horas, máximo 10. Nunca he variado estas directrices que me han permitido llevar acabo todo lo que me he propuesto. Hasta ahora.

Me tumbo, me tapo y espero. Noto a mi cuerpo desagarrotarse, adormilarse. Pero eso es todo. Me canto una nana, cuento estrellas en el cielo. Nada. Pienso en el día que he tenido, me río de lo que me hace gracia y me enfado con lo que no. Nada. Pienso en un prado verde y soleado, el calor de los rayos del sol, la tranquilidad y los pájaros piando. Nada. Luego pienso en mis historias particulares, en mis personajes favoritos, me canso y me doy la vuelta. Vuelvo a relajarme, se me destensan los músculos, me adormilo. Nada. Pienso en una receta culinaria, en pelar patatas. Nada. Pienso, ahora, en nubes, en un cielo tan raso y puro…Nada. Pienso en la universidad, pienso en el trabajo, pienso en problemas, pienso en mi malestar general. Me levanto. Voy al salón. Pero estoy agotada así que vuelvo a la cama. Una vocecilla me pregunta si estoy bien, contesto que sí, que es sólo “este incómodo insomnio”. Sólo, claro.

Vuelvo a la cama, me tumbo, me tapo, me relajo. Cuento ponis en el cielo, cuento caballos bicéfalos. Nada. Cojo un libro, lo termino, nada. Son las 3,54 de la mañana. Llevo 5 horas y media dando tumbos, intentando dormir. Nada. Voy al baño, voy a la cocina, como un yogurt, estoy cansada y vuelvo a la cama. Me tumbo, me tapo. Nada. Doy una vuelta, otra, pienso en nada, me adormilo. Me voy evaporando y el terror me corroe. Tiemblo, suspiro, suplico. Me despierto. Son las 6,05. Doy por terminada mi jornada de sueño. Me levanto, me ducho, me peino y me maquillo. Desayuno y me preparo para la clase de las 8. Estoy agotada.

“El sueño es el mejor amigo de la imaginación, pero la realidad es la mejor manera de vivirla”

Entre los olivos

Desde que mi alma es libre, y vuela hacia adelante,
como yo te quiero nadie lo sabe.
Aunque el horizonte baña mi amor, nadie ha visto
como yo te quiero. Si me lastimas, no habrá
nadie en el mundo que cure mi herida. Esta herida
que cuando tú vuelvas, sanará sobre tu cuerpo.

Comprende que mi corazón derrama
manantiales de olvido lleno de ti.
Mira que yo puedo amar hasta quemarte,
me diste vida, que con todo lo que eres
ya no anhelo más nubes vacías.

Evoca un paraíso de caricias a ciegas
para que cuando sufras yo esté contigo.
Será como cuando respiras, al alba
de un olivo fresco.

Volaremos juntos donde me dejen tenerte
hasta que mis labios se gasten de quererte
y llorarte ya vacías.
Nadie, nunca, ha visto como yo
te quiero y no comprendo
lo que ya no tengo.

Aunque mueran mis ganas
y el alborozo de mis sentidos
comprendo que me lastimes
por quererte libre entre nubes
de jardines verdes.