Do you remember that I used to sing Why have you waited so long?
Vivir es un regalo, es un REGALO. Vivir es respirar, es despertar cada mañana. Pues en vivir está el disfrutar, el exprimir cada segundo. Si no lo sientes así es que no estás viviendo. “Pocas cosas me sorprenden de verdad” me decía alguien hace un segundo, es que a mi la mayoría me dejan sin aliento, pasmada. Desde el crecimiento de uñas y pelo, hasta la llama de una cerilla.
Pero una es un poco rara, bastante rara y como anécdota os cuento, qué bochorno por favor: Estaba yo caminando (una de esas inusuales veces que no voy en bici a mil por hora por todo Utrecht) y me encontré una mujer/chica con su perrillo, cachorrillo labrador que habían salido a pasear, llovía (dato irrelevante, nevermind) y pues me crucé con ellos, me agaché y todo el rollo de hacerle caso al perruno tres horas más o menos y una, que claro, aprecia todos los detalles de la vida blah blah y blah se da cuenta demasiado tarde que está manoseando la trufa del perro, porque le encanta ese tacto y lo hecha de menos en su perrillo, ahora bien, la mujer/chica pues no lo pilla y se para mirándome con cara de alguien que mira masajear la trufa de su perro (con moquitos y todo, pero es que ¡¡¡a mi me da igual!!! Es taaaan suave, con esos dibujillos tan guays…). v//v
Ja! Pero Pato, le perseguí hasta acariciarlo un buen rato, aunque la señora se asustease, jum. v.v
Vaya giro que ha pegado el artículo, jojo, bueno mejor, ya está bien de tanta profundidad, sea pues. (¡Ah! Nada, la señora empezó a dar pequeños tirones de correa y lo pillé al vuelo, ¡snif! v.v)
Después de severas insistencias, he aquí la aclaración. La trufa es la parte más negra del perro y la cuarta parte de las únicas no peludas del perruno.
¡¡EL ÑARIGÓN SEÑORES!!
Archivado bajo: Uncategorized
Menudo trufón.
OOOOOH, nooo, ¡¡trufón no!! Si es saladísimooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo