Infamous Maialen!!

[Erasmus pathetic student] – I can’t understand this terrible handwriting!!!
[Pathetic human being]- Let me see. Well, cómo no, this belongs to infamous Maialen.

Que los profesores me insulten en privado es una cosa, pero que lo hagan públicamente y en clase es otra cosa muy diferente. Entiendo que hay cosas en mi aborrecibles, desde comentarios desafortunados hasta risotadas por lo bajini o pasotismo variado. Hasta ahí todo correcto. Pero descojonarse de mi y que me insulten en la puta cara es otra cosita bien gorda.

Y me digo que este, siendo mi blog, tampoco me permite desahogarme debido a que probablemente mi blog todavía esté anclado a alguna red de Deusto.
Lo siento grandes señores de Deusto pero que a una le llamen literalmente “1. adj. Que carece de honra, crédito y estimación. U. t. c. s. 2. adj. Muy malo y vil en su especie” pues no hace gracia, ninguna.
Una se ha puesto roja, ha disimulado intentando simular que escribía algo pero la rojez ha ganado y las risitas no se han hecho esperar. Infamous Maialen. How you dare beast, he pensado para mi.

Claro señor profesor, yo no saco dieces, yo me quedo siempre en el infame ocho o incluso en un inservible siete. ¡¡¡CÓMO OSO CONFORMARME CON UN SIETE!!! Seguro que mi amado profesor está redactando en este momento una oda a la ignorancia. Entiéndase ajena, por supuesto, él jamás…bueno ya me entendéis, él es perfecto, la gracia de Dios con patas. Imagen y semejanza.

Me cago en la brillante educación que me han proporcionado mis progenitores. O incluso en no poseer don para ridiculizar a otro alguien.

Esto me ha dolido mucho. No hay por qué insultar. Sé que mi letra es una mierda. En Erasmus hice un gran avance en perfeccionarla, pero aún así a lápiz y corriendo es absolutamente una chapuza. No es por ser zurda, hay gente en la uni que es zurda y tienen una maravillosa letra. Pero yo soy yo y mi infame letra.

Y yendo a trabajar he reventado mientras una incrédula colleage me escuchaba y me animaba como podía (¿¿qué, chato, crees que sólo tú sabes intercalar anglicismos??), pobre. Y al final yo solita he llegado a una conclusión.

Tengo 24 años (o como dicen mis niños de infantil “berrogei edo horrela edukiko dituzu zuk Maialen”) y no tengo energías disponibles para gastar en este as de profesor, esta joya, este potencial que posee Deusto.

Vida cotidiana

Uno es lo especial que los demás quieren que sea. Eres alta según la estatura de quien te mire, eres gorda según los ojos que te miran. Eres lo estúpida que otra persona quiera que seas.
Pero…seas como seas, piensen lo que piensen, el sol sigue saliendo y la hierba creciendo.

Esta mañana paseaba en dirección al transporte público con esa sensanción de estar abrigada en un día rigurosamente frío. Como de costumbre mi cabecita bullendo con ideas. Algo ando rumiando, no tengo muy claro el qué, algo bueno quizá.

Leyendo a A. Chejov me da la sensación de que cada vez que abro el libro el tiempo se detiene y se abre un agujero negro que me absorbe tanto penas como aburrimiento. A veces me duelen los ojos al aterrizar en este mundo otra vez. ¡Cuantísimo aprecio esos momentos de absentismo! Dan fuerzas para todo.

Se esperan frío y lluvia para esta semana, qué bien. Me encanta el frío e ir abrigadita a todas partes, amo el invierno :)

Feliz semana

Ventana indiscreta

“- ¡Espera! No me dejes. ¡No! No te vayas, por favor. Te lo ruego, no te vayas. Ábrazame. Lo siento, por favor hablemos. Creeme, por favor, sólo hablar. Te lo prometo, hablar nada más. ¡No me mires así! ¡Como si tú nunca hubieses cometido un error o como si tú nunca hubieras perdido los papeles! ¿No? Lo…siento. Pero es que me siento capaz de todo…tú, sólo, escúchame. Yo te quiero, tú lo sabes. Creo, bueno es que creo que te estás cansando. ¡Pero yo también estoy cansada! ¿Por qué sólo piensas en ti? ¿Siempre tienes que ser mejor? Tú nunca te agobias, nunca te cansas, nunca te quiebras. ¡Pues yo sí! ¡Y lo seguiré haciendo! Pero…ahora quiero hablar, quiero decirte que lo podemos intentar otra vez. Yo sé que tengo que cambiar. Pero tú también. Que no digo que yo no tenga que cambiar pero es que tú no tienes mis problemas. Es que yo tengo mucha carga, y… y tú pues no. ¿Entiendes? ¿Me entiendes ahora?”

Ventana indiscreta S. Cejas

Me quiero ir

“Cosas duras como saber que la vida que vives no te llena, hay pocas. No te gusta lo que eres, ni en lo que te estás convirtiendo. Tu conciencia no te da problemas, porque lo que estás haciendo es vivir. No obstante notas quebrarse algo en tu interior. Caminas y oyes el vaivén de los pedacitos al son de tus pasos.

Cuando me pregunto qué no funciona en mi vida, una respuesta acude a mi mente. No quiero hacer caso a lo que oigo. Pero si no hago caso, acaberé muriendo. Muerte en vida. Cuán triste.”

Alesia Ortega Fede, háblame de ti

Quiero gritar tanto y tan alto, que me da miedo.

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y te reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas

Entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti El amor, las mujeres y la vida

Ni hablar

La clase de literatura de esta mañana me ha dejado knocked out. Hemos abordado un tema que me trae y traerá muchos quebraderos de cabeza.

Yo nunca voy a escribir un libro. No leo a Ken Follet ni leeré a Dan Brown. Pero tampoco he leído a Virginia Wolf ni he disfrutado ni disfrutaré de las delicias de Charles Dickens. No entiendo a Ann Bradstreet ni estoy en la honda de John Donne.

La clase me ha dejado KO porque me he dado cuenta de que no amo tanto la literatura como veo que debería. Sólo leo lo que me gusta y me mantengo fija en ello. Los literatos con patas que hay en la universidad absorben la biblioteca, leen a los clásicos y disfrutan intentando entender. Yo sólo hago caso a lo que me llama la atención; un fragmento, un comentario poderoso por parte del profesor y es ahí cuando hago mi pequeño research.

He leído a Paul Auster porque en Erasmus me interesaba la manera que tenía de describir las cosas, de manera absolutamente alucinante. He leído literatura de gente Negro, porque me interesaba cómo contában las situaciones de marginación. He leído a Julio Cortázar porque me gusta que de una escalera pueda hacer una historia corta. Leo y leeré a Mario Benedetti porque sentía lo que escribía. He leído a Carmen Martín Gaite porque me gusta la estructura de sus frases. Leo a Anton Chejov porque amo el teatro y creo que es un maestro del mismo. He leído a Antonio Buero Vallejo porque amo el teatro y creo que es un maestro del mismo. He leído a Shakespeare por mera curiosidad. He leído a Jane Austen porque hace años una película mencionó un título de esta escritora y sentí curiosidad.

No tengo derecho a escribir ni a pensar que escribo algo que se podría calificar como bueno. Los escritores de “antes” y los escritores actuales saben de todo, han leído de todo y tienen idea de todo. Yo no. No sé lo que es bueno, lo que es malo. Sé lo que he leído, que es poco y reducido.

Por tanto, está claro que yo no soy nadie en esto de la literatura, que no llegaré nunca a tener la base de alguien crítico y por supuesto que nunca me permitiré a mi misma escribir nada en algún otro lugar que no sea este blog.

Es ahora cuando sé que gente como I. T. en cuyo blog se puede apreciar el talento quienes conseguirán lo que quieran el día en el que se pongan a escribir en serio.

Cuán durísimo resulta darte cuenta de que además de ser un granito de arena en esto de amar la literatura, soy un granito de arena absurdo, inútil y fútil. La verdad duele, ¿no?

She wants it

Estoy: recostada en el sillón con el portátil en la mesa
Llevo: un niki de Callatelaboca y unos vaqueros de U
Escucho: Alexa Dixon Breathe Slow (qué canción, por-fa-vor)
Veo: La Sexta sin voz y con Padre de Familia en imágenes

***

Este curso se presenta mejor que bien. En verano cumplí varias promesas que me había hecho a mi misma. He trabajado en el Festival cosa de la que me enorgullezco de haber formado parte, sublime. Vamos a ver si cierro un par de proyectos más que eso ya sería maravilloso. No me creo que me salga todo, hala.
Por aquí todo va bien. Acabo de recibir un mail de A. C. que me ha sorprendido gratamente y que estoy venga a leer. Cuantísimo me gusta la poesía, y es agotador.
He recuperado algo que pensaba que había perdido, las ganas han vuelto. Y aunque el curso acaba de empezar y en clase, sin ir más lejos, no conozco a nadie, hay a gente que sí y que merece la pena. Por ese lado puedo estar tranquila. Ya no me importa.
Como siempre mi vida es un revoltijo de sensaciones vertiginosas enlazadas entre sí. De este modo vivo muy arriba y muy abajo. Ahora sí y ahora no.

Seguramente que eso es lo que más me gusta de la vida.

Flying away (again)

Vale, me han dicho que sí, y como prometí a Violeta, a la Manzana, a Olatz y a Andrea me voy :D

Voy a hacer la maleta, cosa que me da una pereza extrema. Lo mejor de no vivir en ninguna parte es sin duda la rapidez adquirida en empacar.

El blog irá muriendo de asco según pasen las semanas, pero no neguéis que os encanta seguirme allá a donde voy.

Mírame caminar

Esta mañana cuando he atravesado todo Deusto corriendo por cada calle, cada recobeco para hacer más largo el trayecto, me ha dado tiempo a pensar.
Me he dado una paliza en toda regla pero cuando creía que no tenía más fuerza una descarga de adrenalina me empujaba adelante, a seguir un poco más. Hoy es el día clave en el que sabré si en el edificio ese grande que llaman universidad me dicen que sí o que no. Todos me decís que no me van a cortar las alas de este modo. Confío en vosotros.

He llegado a casa y tampoco me podía detener, brincando y llena de energía con procendia desconocida.Saltar, gritar, parece que todo me vale con tal de descargar lo que llevo dentro. Con Shakira de fondo y su Wolf me dan ganas de arremeter contra el mundo; me hace sentir…invencible. Qué tontería ¿verdad? El reflejo en el espejo me devuelve a una Maialen envuenta en un halo de incertidumbre con dosis importantes de resolución y determinación. Que sea lo que los dioses quieran, no discuto. Creo en el destino sobre todas las cosas de este mundo mitad terrenal mitad celestial.

Mírala caminar, caminar

Carta a Lucía Etxebarría

Lucía, algo ha cambiado. Es que entre tú y yo ya no hay conversación. Y lo que menos esperaba era darme cuenta ayer, justo ayer. El bolígrafo que escribía nuestro capítulo, con trazos imprecisos, con borrones, tachones y notas a pie de páginas, ha dejado de escribir, definitivamente. Y no es que se le haya acabado la tinta es sólo que el capítulo que lleva nuestro nombre, se está cerrando. Como cuando terminas de leer un libro. La sensación que me queda es de pena, porque algo se termina, pero también me siento liberada, porque es un paso adelante. Nunca pensé que entre tú y yo hubiera una resolución tan clara, pero es que se acaba, y se nota. Por fin avanzamos.
Sea lo que fuere que había que todavía mezclaba y juntaba nuestras vidas ya no existe. Así de simple. Y tú sabes Lucía que después de la tormenta, inevitablemente, aunque no queramos, la calma ha de llegar y aquí está.
Lucía, sabes que aquí no hago justicia a los acontecimientos pero me pediste una nueva entrada a este blog y aquí tienes una.